El uso de pirotecnia puede causar daños auditivos

La detonación de pirotecnia alcanza hasta los 190 decibeles, sonido que supera totalmente lo que es permisible para el oído humano, principalmente en los niños, quienes son más propensos a padecer daños auditivos según expertos.

Los niños son más propensos a padecer daños auditivos, ya que su aparato es mucho más vulnerable y tienden a explotar la pirotecnia mucho más cerca; no obstante, tanto adultos como menores corren el riesgo de presentar hipoacusia inducida por ruido.

El ruido que se produce ante explosiones de pirotecnia se le conoce por ser de tipo impulsivo: duración corta pero potente. En caso de la pirotecnia la duración puede ser de una milésima de segundo y con eso basta para crear daños auditivos.

El daño auditivo no es lo único que hay que tener en cuenta con el uso de la pirotecnia ya que, una vez en los aires, la mezcla contenida en la pirotecnia libera, entre otros, monóxido de carbono (CO) y partículas suspendidas (PM2.5), y junto con las emisiones del transporte, fábricas, fogatas, calentones y quema de llantas o basura, genera, sobre todo los días 12 y 25 de diciembre, 1º. y 6 de enero, alta contaminación, escasa visibilidad y sensación de neblina.

Graves males respiratorios causan las PM2.5 al ser inhaladas y entrar directamente hasta el fondo pulmonar, previenen organismos de salud, y agregan que el CO, gas sin olor ni color, puede causar súbito malestar por envenenamiento, e incluso la muerte, mientras los metales impactan al sistema respiratorio.