Se estima que la pérdida de productividad relacionada con la depresión y la ansiedad cuestan anualmente a la economía mundial US$ 1 billón en pérdidas.

Según un artículo publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la Directora de Salud mental y abuso de sustancias Dévora Kestel, estima que la pérdida de productividad relacionada con la depresión y la ansiedad cuestan anualmente a la economía mundial US$ 1 billón en pérdidas.

En los últimos años, nuestros entornos laborales se han transformado de un modo que hubiera sido difícil de imaginar hace una generación. Las nuevas tecnologías de la comunicación y el creciente acceso a Internet nos permiten trabajar a distancia y casi a cualquier hora del día o de la noche; la mayor competencia en todo el mundo ha dado lugar a presiones cada vez más fuertes para mejorar la eficiencia en relación con los costos y aumentar la productividad; y hoy en día trasladarse de una organización a otra o incluso de un sector a otro se ha convertido en algo habitual.

Son muchos los factores que influyen en la salud mental de los trabajadores. Entre las cuestiones de organización cabe mencionar las prácticas ineficientes de comunicación y gestión, la participación limitada en la toma de decisiones, los horarios de trabajo prolongados o poco flexibles y la falta de cohesión en los equipos. La intimidación y el acoso psicológicos son causas bien conocidas de estrés relacionado con el trabajo y otros problemas conexos de salud mental. Los entornos laborales en los que hay que tomar decisiones rápidas y vitales, como en el caso del personal de primera intervención en emergencias, también llevan aparejadas dificultades específicas.

Recomendamos estar siempre al pendiente de los temas de actualidad sobre un tema tan importante en materia de salud laboral como la salud mental.