Un enfoque ampliado para la seguridad y salud ocupacional

Por Paul Schulte, PhD y Sarah A. Felknor, MS, DrPH, vía NIOSH Science Blog

El trabajo está cambiando. La tecnología, la globalización, los cambios demográficos y otras fuerzas económicas y políticas crean nuevos desafíos para los trabajadores, los empleadores y quienes trabajan para protegerlos. En un comentario reciente en la Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública sugerimos que el campo de la seguridad y salud ocupacional (SST) también debe cambiar para satisfacer las necesidades del futuro.

Los factores que influyen en la salud y el bienestar de los trabajadores van más allá de las preocupaciones tradicionales de SST (exposiciones a agentes químicos, físicos o biológicos). Incluyen perfiles demográficos cambiantes (p. Ej., Más mujeres, inmigrantes y trabajadores mayores y más enfermedades crónicas y condiciones de salud mental), arreglos laborales variables, demandas laborales crecientes, riesgos psicosociales crecientes y entornos laborales cambiantes (construidos y naturales)

Este no es un concepto completamente nuevo. El modelo global de acción de la Organización Mundial de la Salud (OMS), varios esfuerzos europeos para el bienestar y la perspectiva de Total Worker Health® del Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de EE. UU. (NIOSH) tienen como objetivo proteger a los trabajadores y prevenir lesiones y enfermedades, en y fuera del trabajo. El concepto de bienestar del trabajador enfatiza la calidad de vida, impulsada por la relación entre la seguridad y salud individual del trabajador y los factores tanto dentro como fuera del lugar de trabajo, y el deseo de que los trabajadores prosperen y alcancen su máximo potencial. El bienestar integra, pero va más allá, el objetivo tradicional de SST de proteger a los trabajadores de los riesgos laborales, para incluir la prevención de enfermedades y la promoción de la salud de los trabajadores

El desafío ahora es operar y utilizar el concepto de bienestar y desarrollar interacciones transdisciplinarias para hacer crecer el campo. Adoptar este paradigma requiere un enfoque de pensamiento sistémico más expansivo para integrar mejor los factores de riesgo tradicionales de SST con factores personales y socioeconómicos (expansión horizontal) y ampliar la gama de factores que impactan la salud (expansión vertical) al considerar los cambios que ocurren durante un período de trabajo.

Esta expansión del paradigma existente cambiará la forma en que llevamos a cabo la investigación en SST, capacitamos a la futura fuerza laboral en SST y diseñamos políticas y prácticas con visión de futuro dentro de las organizaciones para maximizar la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores. No pretende desplazar a los miembros actuales de la comunidad de SST, sino más bien construir una plataforma en la que los especialistas en SST puedan trabajar más estrechamente con los que no son especialistas en SST o los nuevos especialistas en SST para aprovechar el éxito y el apoyo adicionales para su trabajo. Las especialidades tradicionales de SST incluyen medicina y enfermería ocupacional, higiene industrial, epidemiología de la seguridad, toxicología, ingeniería, psicología ocupacional y derecho. En el futuro, necesitamos un enfoque más interprofesional basado en sistemas para identificar nuevas habilidades que respalden la integración horizontal y vertical ampliada. Estas habilidades incluirían áreas como economía aplicada, sociología, antropología, relaciones humanas, ciencias políticas, gerontología, informática, educación, evaluación de programas, negocios, responsabilidad social corporativa, ciencia climática, arquitectura, planificación urbana y sostenibilidad. Si bien algunos aspectos de algunas de estas disciplinas ya contribuyen a la SST, el desafío será hacer crecer, difundir y hacer operativas de manera constante las contribuciones.

Existe la preocupación de que expandir el paradigma para incluir el bienestar como resultado, y más un “enfoque de salud pública” que un “enfoque laboral”, podría tener implicaciones negativas. La SST tiene recursos limitados, que no son suficientes para abordar los problemas con el paradigma actual. Sin embargo, si la carga y la magnitud de los resultados adversos en materia de SST y los beneficios del trabajo saludable y el bienestar se describen de manera amplia y clara, entonces la oportunidad de aprovechar más recursos para abordar la carga puede aumentar. Más concretamente, ya no es eficaz pensar en los problemas de SST separados del ámbito más amplio de la salud pública.

Para abordar los crecientes cambios en el trabajo, los trabajadores y los lugares de trabajo, el campo de la SST deberá desarrollar una visión más amplia, desarrollar y utilizar nuevos conjuntos de habilidades y asociarse con otras disciplinas y nuevas partes interesadas. La SST debe ser una disciplina dinámica y en crecimiento. Ampliar la visión y hacer crecer el campo de la SST podría producir una fuerza laboral más saludable y mejorar el bienestar de las naciones.

Paul Schulte, PhD, es el Director de la División de Integración Científica de NIOSH.

Sarah A. Felknor, MS, DrPH, es la Directora Asociada de Integración de Investigación en NIOSH.

Fuente y referencias disponibles en: NIOSH Science Blog https://blogs.cdc.gov/niosh-science-blog/2020/08/19/osh-expanded-focus/